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No
cabe duda, que dentro de
las Máximas que
contienen las
enseñanzas, que se
imparten en la Cámara
del Aprendiz Masón,
encontramos muy
elocuentes principios,
que llevan como base
fundamental, a la más
SANA MORAL,
principalmente, cuando
se trata de analizar y
juzgar, en forma
consciente a nuestros
Usos y a nuestras
Costumbres; mismas que
Irremisiblemente, nos
llevan hacia el
conocimiento de todos
nuestros actos, desde
los que ejecutamos entre
nuestra intimidad
Familiar, hasta los que
públicamente compartimos
con nuestros Semejantes
en el trato Social, y
aún hasta en las
relaciones de Amistad
con los Pueblos.
Este es uno de los
motivos por el cual,
consideramos que el
presente Tema, se
refiere exclusivamente,
a la Tercera de las
Preguntas, que debemos
contestar, y que aparece
sobre la Plancha
Triangular; la que en
realidad nos da a
conocer, los medios y el
sendero, para llegar a
estudiar y a aprender,
en forma franca y
sincera, el sistema de
vida que debemos
adoptar, para MODELAR
nuestra Materia y para
conducir a nuestro
Espíritu, por el camino
más despejado y limpio
de preocupaciones, de
incertidumbres, y de
las Falsas
apreciaciones, que minan
a la Conciencia del
hombre. Consecuentemente
resulta, que CONOCERSE A
SI MISMO, para corregir
nuestros propios
DEFECTOS; que RESPETARSE
A SI MISMO, para
aprender a QUERER a
nuestros Semejantes;
significa saber
despojarse de ese
EGOÍSMO peculiar, tan
vulgar en el hombre
impreparado, cuya
Ignorancia en materia de
MORAL, que contienen los
principios Filosóficos,
le desvían por los
senderos del MAL, hasta
hacerlo caer en los más
profundos antros de la
adversidad, que producen
los ERRORES personales
y colectivos.
Sin embargo, todos los
Preceptos Masónicos,
llevan como única
finalidad, la de
PREPARAR, la de INSTRUIR
y la de CAPACITAR a
todos los hombres, para
que puedan hacer frente
a las vicisitudes’ de la
Vida, y empeñar una
LUCHA decisiva entre la
MATERIA Y el ESPÍRITU;
pues sólo de esa manera,
lograremos dominar a la
PERVERSIDAD de los
INSTINTOS, sin más
esfuerzo, que el de la
MODERACIÓN en todos
nuestros actos, puesto
que siempre tomaremos en
cuenta, que es muy
INTENSA la labor que el
Masón debe desarrollar,
para cumplir con su
verdadera Misión;
mientras se considere
capaz de combatir
decisivamente, en
contra de todas las
MISERIAS HUMANAS, sean
Físicas o Morales, y
para luchar en contra de
los ERRORES, haciendo
renacer a la VERDAD MAS
PURA; sus Méritos se
tomarán en
consideración, en
cualquier parte del
Mundo, siempre que esa
sea la Conducta que se
haya trazado, para hacer
conocer sus Buenas
Costumbres, su Moralidad
y su Rectitud, puesto
que, es indudable que
las demostrará, como
cualidades muy elevadas,
que le departe su
Inteligencia, para bien
propio y para el de sus
semejantes, a quienes
por todos motivos debe
tratar de una manera
RAZONABLE y JUSTA.
Por
lo tanto, esos deberes
que nos hemos impuesto,
para con nosotros
mismos, serán los que
nos distingan y nos
caractericen, como
verdaderos Masones;
puesto que, quien es
útil a Sí mismo, en
forma desinteresada les
sirve a los demás; y si
buscamos el BIEN PROPIO,
quiere decir que en esa
forma procuraremos toda
clase de BENEFICIOS,
para todos los que nos
rodean; con lo que
lograremos desarrollar,
la Labor que como
Obligación Social, hemos
jurado cumplir ante el
Ara, en presencia de
nuestros hermanos y con
la solemnidad que exigen
nuestros Rituales.
Pero en el sentido
Filosófico, y dentro de
las enseñanzas
Simbólicas, hemos
encontrado que existe el
EGOÍSMO SANO, CONSCIENTE
Y DESINTERESADO, como
un marcado deber que
exigen las Reglas de la
Urbanidad, como muy
natural en el hombre,
aun cuando compete a
nuestro Criterio,
eliminar de cierto modo
esa acción, para
circunscribirla, dentro
del Círculo que marcan
nuestros Sagrados
Derechos, para que no
constituyan un
perjuicio, en contra de
todo el conglomerado
Social.
Como un ejemplo
a las
aseveraciones
expresadas en el
párrafo
anterior,
podemos
asegurar, que
cualquiera
hombre que se
encuentre en
PELIGRO, en
compañía de
algunos de sus
semejantes, lo
primero que
procuraría, es
SALVARSE él
mismo; dejando
perecer a los
demás, por lo
tanto, en este
caso es el
Espíritu como un
resorte
conservador de
la Vida humana,
la causa que le
obliga a
ABANDONAR el
peligro, sin
pensar en la
suerte que pueda
correr el
prójimo; pero si
esa persona se
despoja de los
sentimientos
propios del
EGOÍSMO VULGAR,
es seguro que
tiende a hacer
lo posible, por
SALVAR a sus
semejantes, o en
último caso,
tomar la
decisión de
perecer
juntamente con
ellos, cuando
sus esfuerzos
sean inútiles,
para lograr su
objeto. |
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Igual cosa
sucederá, a algún individuo que;
viendo en PELIGRO, entre otros
muchos de sus semejantes, a sus
familiares o amigos; puesto que
si tratara de SALVAR A alguien,
esa PERSONA de seguro que sería
de preferencia; el más allegado
de sus Familiares o bien, el más
allegado de sus Amigos; y en
las mismas condiciones lo haría,
DEFENDIENDO a sus Parientes y
Amigos, en contra de cualquiera
AGRESIÓN de parte de los
extraños; lo que también en
estos casos, indica claramente
que de preferencia, son las
relaciones familiares o los
Lazos de la amistad, las que
obligan al hombre a cumplir con
un Deber, que le marca el
EGOÍSMO SANO. Por otra parte, ya
sabemos que la PUREZA de las
Costumbres Humanas, la
MORALIDAD y la MODERACIÓN que se
necesitan para iniciar la
ejecución de todos nuestros
actos, constituyen otras tantas
VIRTUDES, que dignifican el
trato Social del Hombre, que
sabe vivir entre sus
semejantes, puesto que; todo
ejemplo que se da con Cordura,
con Prudencia y con Discreción,
no hace más que demostrar, la
ESMERADA Educación que el
individuo ha recibido, desde su
más tierna Infancia, dentro del
seno del propio Hogar, y al
margen de los buenos MODALES que
posteriormente, se adquieren en
los Planteles Educativos; |
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en
consecuencia, quien no guarda el
debido RECATO, ni se tiene el
RESPETO a sí mismo, para llevar
a la práctica todos sus actos,
da lugar a que la SOCIEDAD, no
te tenga las consideraciones a
que tiene derecho, como a toda
persona de CONDUCTA
IRREPROCHABLE, ni mucho menos
logrará, que se le guarde el
DEBIDO RESPETO.
Las SANAS COSTUMBRES, aplicadas
en el transcurso de la Vida
Real, son cualidades propias de
todo hombre Civilizado; puesto
que sus tendencias, se inclinan,
de manera consciente y firme, a
aceptar en todos sus puntos, las
Reglas de la URBANIDAD,
circunstancia que nos obliga a
los Masones, a Cultivar esos
Principios, a Propagarlos y a
Practicarlos, entre todos los
Seres Racionales, cuyas dotes de
Inteligencia les permite
comprender, distinguir y
seleccionar convenientemente;
aquellos sentimientos que van de
acuerdo con Las Leyes Naturales,
pero tomando en cuenta que sus
preceptos, siempre serán
inviolables, por el
entendimiento Humano.
Por ese motivo, también hemos
llegado al convencimiento, y a
la conclusión final de que;
quien se CONOCE A SI MISMO,
aprende a RAZONAR, sabe
COMPARAR, Y desde luego, se
encuentra capacitado para JUZGAR
los actos, o la conducta de sus
semejantes; lo que evidentemente
indica que, el Masón, para que
pueda tomar cualquiera decisión,
debe antes pensar, si su MODO DE
SER Y si sus COSTUMBRES, le
permiten emitir, de manera Leal
y Sincera sus opiniones, sobre
asuntos o en casos delicados,
cuando afectan a quienes le
rodean, puesto que de otra
manera, jamás se podrá hacer
Justicia, ni mucho menos llegar
a propagar, sus sublimes
Principios, contenidos en la
verdadera MORAL UNIVERSAL.
En tal caso, todos esos
razonamientos indican claramente
que el Masón, poseído de sus
más SANAS INTENCIONES;
compenetrado de lo que son sus
deberes, y consciente del Papel
que ha de representar ante la
SOCIEDAD, para poder ser juzgado
por sus semejantes, es
indiscutible que debe saber
también PREPARARSE e INSTRUIRSE,
simbólica y filosóficamente, en
todas aquellas enseñanzas que
nos reclama el ARTE REAL, que se
refiere a todas las actividades
humanas, circunstancia que le
hará crear FAMA, para Honrarse a
sí mismo, para Honrar a todos
los que le rodean, y para HONRAR
a la Institución que lo recibió
en su seno, y en la que por
primera vez, conoció la LUZ de
la RAZÓN, de la VERDAD Y de la
JUSTICIA.
Ahora bien, analizando todo lo
anteriormente expresado, es
indiscutible que llegamos a
comprender, de una manera
precisa, que la MORAL INTIMA, la
MORAL PRIVADA, la MORAL SOCIAL y
la MORAL MASÓNICA, vienen
siendo otras tantas cualidades,
cuyos preceptos tienden a formar
nuestro Carácter, a modelar
nuestro Espíritu, y a grabar en
nuestra Conciencia, los
sublimes sentimientos que nos
dan la noción de la VERDADERA
RESPONSABILIDAD, puesto que son
ellos los que nos guían, hacia
la fuente de donde emanan los
más correctos MODALES, que nos
obligan a adoptar los mejores
USOS, para llegar hasta la.
práctica de todo aquello que se
puede considerar, como el origen
de las más excelentes
COSTUMBRES, mismas que nos
colman de Sabias Enseñanzas cuya
Filosofía y Simbolismo,
consisten en saber aplicar, en
forma serena y honrada las Leyes
que la propia Naturaleza nos
impone, para el fin de lograr,
entre otras cosas, la
propagación de los diferentes
Sistemas de Vida, por medio de
los cuales, llegamos al
conocimiento de esas tendencias
Sociales, que actualmente unen a
todas las Razas, que habitan
sobre la Superficie de la
Tierra, cuyas intimidades
privadas sólo pueden llegar a
nuestro conocimiento, en forma
de confidencias, que
invariablemente corresponden a
la MORAL HUMANA, hacer patentes
en una forma confidencial,
puesto que de otra manera, todos
esos incidentes sólo podrán
llegar hasta nosotros, a base de
estudios, por medio de las
investigaciones y en forma de
Descubrimientos Científicos
relacionados con la
Antropología.
En consecuencia,. estamos
convencidos de que la VERDAD, la
RAZÓN y la JUSTICIA, constituyen
a las Tres Poderosas Columnas,
en que se apoyan nuestros actos,
para que podamos afirmar, que
estamos Libres de todo PREJUICIO
EGOÍSTA, y desde luego, estar en
condiciones de asegurar que en
esas VIRTUDES, es donde se
encuentra la Noble Justificación
de nuestra conducta, puesto que
estamos col1vencidos de que ese
es el fin que se persigue; por
lo tanto, esta labor benéfica no
consiste precisamente, en sólo
eliminar llana y sencillamente,
al EGOÍSMO INSANO, sino que se
trata de inculcar al individuo,
los sentimientos de Bondad, de
Generosidad y de Altruismo, que
debe poseer el Corazón Humano,
para que él hombre sepa
desarrollar la verdadera Obra,
que le conduce a ser ÚTIL a sí
mismo, a sus Semejantes, y aun a
la propia DIVINIDAD.
Además, es indiscutible que la
Labor desarrollada por el Masón
debe demostrada en forma
individual, dentro de la
Colectividad humana, puesto que
es la que se relaciona con el
absoluto RESPETO A LOS DERECHOS
AJENOS, tomando en
consideración, que su principal
deber, consiste en que, al
tratar de iniciar su acción
Social, debe pensar en lo que va
a hacer; antes de tomar alguna
determinación, para que después,
no haya necesidad de
ARREPENTIRSE, o de que tenga que
remediarse, las consecuencias
que pudieran ocasionar sus
actos, según las circunstancias
en, que verifiquen los
acontecimientos, por difíciles
que se consideren, puesto que es
también una Misión propia del
Masón, la de ajustarse a sus más
AMPLIOS y SANOS Razonamientos, y
a la Más estricta EQUIDAD, para
que podamos asegurar, sin temor
a equivocamos, que su CONDUCTA y
SU CRITERIO, siempre se apoyarán
sobre la RECTITUD que demanda
todo acto de JUSTICIA.
Una vez que nos hemos
compenetrado de la definición
Social que se conoce, acerca de
los Deberes que tiene el hombre
para consigo mismo, ahora nos
corresponde buscar la
interpretación Filosófica, que
define nuestros deberes, en
relación con las Máximas y con
los conceptos, que propaga en
todas sus acepciones, nuestra
Institución Masónica.
Desde luego, podemos asegurar en
forma categórica, que los más
firmes cimientos, sobre los que
descansan nuestros compromisos
Privados, nuestra Conducta ante
la Sociedad, y nuestros actos
para con toda la Humanidad;
mientras tengamos una misión que
cumplir en la Vida, deben ser,
como ya se dijo antes, la
propagación de la VERDAD, de la
RAZÓN y de la JUSTICIA, para
poder demostrar, que la norma de
todas nuestras acciones, siempre
lo será la SUPREMA HONRADEZ.
Consiguientemente, la VIRTUD en
todos sus. aspectos, debe ser
una Estrella Refulgente, de
donde emana la LUZ que produce
la claridad al entendimiento
humano, para lograr establecer
el propio Gobierno de los
Hombres, puesto que son
facultades que sólo competen a
su FUERO INTERNO, aplicar
razonablemente, para conseguir
colocarse, en el lugar que
justamente le corresponde,
dentro del Seno de la Familia,
entre la Sociedad y ante la
Humanidad, circunstancia por la
que toca a nosotros, los
Miembros de la Fraternidad
Masónica, dirigir Franca y
Sinceramente los destinos de
quienes por su falta de
preparación, se hace necesario
tenderles la mano amiga, que los
conducirá por el camino de la
FELICIDAD, puesto que eso sólo
se consigue, mediante la acción
decisiva de una Sociedad
Incorruptible e Incomparable con
cualquiera otra; por sus
ejemplos de MORALIDAD, por sus
lecciones de CIVISMO y por sus
Sabias ENSEÑANZAS FILOSÓFICAS,
materias en las que siempre
hemos. encontrado innumerables y
dignos conocimientos, para
lograr aprender, fomentar y
aplicar prácticamente la BELLEZA
DE TAN SUBLIMES PRINCIPIOS.
Por esa circunstancia, el Masón
que por falta de entendimiento o
de comprensión, no PRACTICA o no
ACEPTA esas Máximas, cuyos
preceptos deben ser en todo
tiempo la norma, de su Conducta;
o que no hace de ellos su firme
y duradero apoyo sobre el que
descansen sus ideas y sus
convicciones, para que se
arraigue la cimentación de sus
COSTUMBRES, y logre sostener a
su PROPIA VIDA; Y que además, se
olvida de observar su
Sistemática y Estricta
obligación civilizadora entre
sus hermanos y los Profanos; por
ese solo hecho deja de llenar el
objeto por el cual recibió la
LUZ MASÓNICA, y por lo mismo su
investidura Simbólica, dejará de
ser para él, un TIMBRE DE HONOR;
pero en tal caso, corresponde a
todo BUEN MASON, juzgar sus
actos, para que pueda ser
colocado en el lugar que
justamente le corresponde, por
no haber sabido interpretar y
propagar los Sublimes
Principios, cuyas enseñanzas se
le han inculcado, dentro de
nuestra Escuela Moral
Filosófica, en los Templos
Masónicos, para bien propio y el
de sus Semejantes.
Por lo consiguiente, los Deberes
que el Masón se impone, al
solicitar ser aceptado y
admitido como Miembro de la
FRATERNIDAD, MASÓNICAA, se
considera como que son sus
convicciones, las que lo
conducen a tomar tal
determinación, mismas que se
consideran de origen
intelectualmente consciente,
ante la opinión de todos
nuestros hermanos, tomando en
cuenta, que es la estricta
VOLUNTAD del Candidato, la que
lo lleva a formar parte
integrante de ese Conglomerado
de Hombres Libres e
Independientes, dentro de cuyo
Seno, a nadie se le INSINÚA, ni
mucho menos se le OBLIGA a
ingresar; pero en cambio, quien
da su consentimiento para ser
INICIADO en los Misterios de
nuestra Augusta Institución,
quiere decir que ACEPTA DE BUEN
GRADO, la Gran Responsabilidad
que pesará sobre su Conciencia,
si no cumple fielmente, con las
Obligaciones contraídas ante el
Ara, y en presencia de todos sus
Hermanos.
También debemos pensar, en que
el Masón que, ABJURA o
TRAICIONA a sus propias
Convicciones, merece el
desprecio de todos los Miembros
de nuestra Orden, y el ANATEMA
de sus semejantes; pues si bien
la Masonería, nos excluye de
todo sufrimiento o de los
Castigos Materiales o
Corporales, la Sanción para
quienes caigan bajo las Penas
establecidas en sus Leyes o en
sus Códigos de Justicia,
arrojarán sobre su PERSONALIDAD
de hombre Intelectual, el JUSTO
MENOSPRECIO de los Componentes
de la Gran Familia Universal,
quedando MANCHADO PARA SIEMPRE
COMPRENSIBLES y PRÁCTICOS son
pues, los DEBERES que tiene el
Masón, para Conducirse a Sí
mismo, para Orientar a su
Hermanos y para Dirigir a los
Extraños; a quienes debe
externar de una manera
Moderada, Prudente y Discreta,
las Sabias enseñanzas que ha
logrado aprender, dentro de las
enseñanzas Filosóficas,
Simbólicas y Científicas,
propias de nuestra Escuela; por
lo consiguiente, muchas serán
también las ventajas que se
obtengan, al apreciar en todo su
VALOR, su Labor Social, llevada
hasta la Meta de sus
Obligaciones, puesto que, de sus
Pensamientos, depende la PUREZA
de sus palabras; de sus
Palabras, depende la RAZÓN de
sus acciones; y de sus Acciones,
depende el ÉXITO de todas sus
obras, por insignificantes que
parezcan, siempre que sean para
BIEN propio y para BENEFICIO de
sus Semejantes.
En estas condiciones, no dudamos
que muchos de nuestros hermanos
del Primer Grado, que todavía no
hayan comprendido en forma
eficiente, las verdaderas
enseñanzas que contienen los
preceptos, los principios y
demás máximas Masónicas, dadas a
conocer en las lecciones que
propaga nuestra Orden; se
compenetrarán de una manera
SENCILLA, FÁCIL y PRACTICA, de
la verdadera esencia que
contiene la Instrucción
Dogmática y Ritualística; cuyas
Doctrinas constituyen un Tema
Obligado por la Ortodoxia
Masónica, para ser desarrollado
por todos sus Adeptos.
Efectivamente, todos nosotros
comprendemos, que no es DADO a
los entendimientos Mediocres, ni
a las Inteligencias Vulgares,
comprender ese cúmulo de
interpretaciones Filosóficas,
Emblemáticas, Simbólicas y
Científicas, que contienen las
enseñanzas Masónicas, para hacer
entender, propagar y practicar
las complicaciones que
encontramos en el LAZO MÍSTICO
(La Ética Humana), que siempre
ha Unido a todos los Hombres que
poseen ese EGO casi
incomprensible; es decir, ese YO
PROPIO que forzosamente tiene
que ligarlo a sus Semejantes, y
que irremisiblemente lo pone en
contacto con la DIVINIDAD; esta
última apreciación, se
considera como un verdadero
Destello, que Ilumina a la
Conciencia Humana, puesto que
constituye la única Guía, para
Orientar al PENSAMIENTO DEL
HOMBRE, para ser conducido
durante su penosa Peregrinación,
por la Senda de las CREENCIAS
RELIGIOSAS, o bien por el
Escabroso camino que
irremisiblemente nos conduce a
todos, hacia la FRATERNIDAD,
hacia la VIRTUD y hacia la
FELICIDAD UNIVERSAL.
En consecuencia, tenemos la
seguridad de que el Mundo
Profano se ha llegado a
convencer, de que la Masonería,
desde los, tiempos lejanos de su
Fundación, ha venido formando
Hombres de CARÁCTER y MEJORES;
siendo un Deber de nuestra
parte, hacer comprender a los
extraños, que jamás hemos
perdido el tiempo, encerrados
dentro de, las Cuatro Paredes de
nuestros Templos, y que nuestra
LABOR LLEGA FIRME, PURA Y SIN
MANCHA, hasta el Seno de la
Sociedad, en forma de enseñanzas
adelantadas en todos sus
aspectos, para el fin de lograr
encontrar el verdadero camino
que nos conduce a la PERFECCIÓN
MORAL, después de habernos
puesto en contacto con la
Naturaleza de las Costumbres, en
relación con sus Sabias
Enseñanzas.
En resumen, podemos afirmar
categóricamente, que los deberes
que el Masón tiene para consigo
mismo, se concretan a llenar,
prácticamente todas aquellas
funciones, que el AMOR PROPIO,
la SUSCEPTIBILIDAD o la
DELICADEZA, en forma razonable y
justa; aconsejan a la
Conciencia del hombre, para
mejor conducirse en Sociedad;
por cuyo motivo, aquí queda
perfectamente demostrado y
aplicado, el innegable Refrán
que dice: “NO HAGAS A NADIE, LO
QUE NO QUIERAS QUE HAGAN
CONTIGO”, o de otro modo: “NO
DESEES A TU PRÓJIMO, LO QUE NO
QUIERAS PARA TI”.
Es por eso que el RESPETO A LOS
DERECHOS AJENOS, aseguran la
INVIOLABILIDAD DE LOS DERECHOS
PROPIOS; es decir, que la misma
Naturaleza, nos ha dotado a
todos los Seres Racionales, de
las mismas Necesidades y de las
mismas Exigencias, las que sólo
se adquieren de acuerdo con la
CULTURA de las Razas, por lo
tanto, será la Civilización
Universal el requisito que se
requiere, para que sean
observadas sin excepción por
todo el Mundo; y para el fin de
que todos los Secretos que
encierran las Intimidades
Humanas. en sus Creencias, se
den a conocer, aunque para ello
haya necesidad de recurrir a la
Investigación y al
Descubrimiento, por medio de las
Inteligencias cultivadas, por
ser las únicas que llegarán a
realizarlo.
Por último, podemos afirmar, que
los Razonamientos hasta aquí
expresados, en el contenido del
Presente Tema, nos dan una idea
general de lo que son los
Principios Fundamentales, que en
Filosofía, en Simbolismo y en
materia de Moral, nos define la
Tercera Pregunta que aparece
sobre la Plancha Triangular,
puesto que, los deberes
correspondientes a todo hombre,
consciente de sus
RESPONSABILIDADES, dotado de
ENTENDIMIENTO y de comprensión
INTELECTUAL, son correlativos en
relación a la PERSONALIDAD
humana, tomando en consideración
que también sus Semejantes, se
encuentran poseídos de los
mismos DEBERES Y de los mismos
DERECHOS, cuya finalidad
principal, es buscar el
acercamiento Intimo, las
Relaciones Privadas, el trato
Social y la veneración al SER
SUPREMO.
Recuerda siempre la
diferencia está en ti, en
cambiar la vida y la humanidad…
SANTIAGO DE CHILE 2013
FELILUXOR FE Y FELICIDAD EN LA
LUZ DE ORO
UNA LUZ EN VUESTRO CAMINO
A MIS PADRES Y HERMANOS QUE
ESTÁN EN LOS CIELOS Y EN LA
TIERRA. POR UNA ALIANZA
FORTALECIDA EN LA CONSERVACIÓN A
LO QUE NUESTRO PADRE DE LOS
MUNDOS NOS HA DADO COMO HERENCIA
KARMICA.
www.sanacionplaneta.org
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